
Receta de Masa para Empanada Gallega Fácil y Tradicional paso a paso
Contenidos
- 1 Ingredientes necesarios para preparar la masa de empanada gallega perfecta
- 2 Paso a paso: cómo preparar la masa de empanada gallega casera
- 3 Consejos para conseguir la textura ideal en la masa de empanada gallega
- 4 Trucos para evitar que la masa de empanada gallega se encoja durante la cocción
- 5 Cómo conservar y reutilizar la masa de empanada gallega para futuras preparaciones
Ingredientes necesarios para preparar la masa de empanada gallega perfecta
Para lograr una masa de empanada gallega auténtica y deliciosa, es fundamental contar con ingredientes de alta calidad y en las proporciones adecuadas. La base de la masa suele estar compuesta por harina, agua, sal y grasa, que en muchas recetas tradicionales es aceite de oliva, aportando sabor y textura.
Lista de ingredientes esenciales
- Harina de trigo: Preferiblemente de fuerza, que tenga un buen contenido de gluten para conseguir una masa elástica y manejable.
- Agua: Templada, en cantidad suficiente para integrar todos los ingredientes y obtener una masa homogénea.
- Sal: Para realzar el sabor de la masa.
- Aceite de oliva virgen extra: Fundamental para dar elasticidad y un sabor característico a la empanada.
- Vino blanco (opcional): Algunas recetas añaden un poco de vino para aportar aroma y textura, aunque no es obligatorio.
La proporción y calidad de estos ingredientes influirán directamente en la textura y sabor final de la masa. Es recomendable usar ingredientes frescos y de buena calidad para obtener un resultado auténtico y delicioso en cada preparación.
Paso a paso: cómo preparar la masa de empanada gallega casera
Para comenzar, es fundamental reunir todos los ingredientes necesarios: harina de trigo, agua, sal y grasa, generalmente aceite o manteca de cerdo, según la receta tradicional. La proporción adecuada de estos ingredientes garantiza una masa suave y manejable, perfecta para rellenar y hornear. Es recomendable usar harina de buena calidad y, si es posible, harina de trigo común, para obtener una textura óptima.
El siguiente paso consiste en mezclar la harina con la sal en un bol grande. En un recipiente aparte, calienta ligeramente el agua y añade la grasa hasta que se derrita o se integre completamente. Luego, vierte lentamente esta mezcla sobre la harina, comenzando a amasar con las manos o con una espátula. Es importante integrar todos los ingredientes de manera uniforme, formando una masa homogénea y elástica. Si la masa resulta demasiado pegajosa, añade un poco más de harina; si está muy dura, incorpora un poco más de agua.
Una vez que la masa ha alcanzado la consistencia deseada, cúbrela con un paño limpio o plástico film y déjala reposar durante al menos 30 minutos. Este reposo permite que el gluten se relaje, facilitando su manejo y dando como resultado una empanada con una masa más tierna y sabrosa. Después de este tiempo, estará lista para estirar y rellenar según la preferencia, siguiendo los pasos tradicionales de la empanada gallega.
Consejos para conseguir la textura ideal en la masa de empanada gallega
Para lograr una masa de empanada gallega con la textura perfecta, es fundamental prestar atención a la proporción de ingredientes y al proceso de amasado. La clave está en obtener una masa que sea lo suficientemente homogénea y flexible, sin que quede demasiado dura o demasiado blanda. Utiliza harina de buena calidad y añade el agua poco a poco, integrándola con suavidad para evitar que la masa quede seca o pegajosa.
Un aspecto importante es el tiempo de amasado; no es necesario trabajarla excesivamente, solo lo suficiente para que todos los ingredientes se integren bien y la masa tenga una textura suave y manejable. Además, algunos cocineros recomiendan dejarla reposar en la nevera durante al menos 30 minutos, envuelta en un paño o film transparente, para que la masa adquiera mayor elasticidad y sea más fácil de estirar sin romperse.
Otra recomendación para conseguir la textura ideal es ajustar la cantidad de grasa, generalmente manteca de cerdo o aceite de oliva, según la receta y preferencia personal. La grasa aporta elasticidad y una textura más tierna a la masa, además de favorecer que no se encoja al estirarla. Incorporar la grasa en pequeñas porciones y amasarla bien ayuda a obtener ese acabado crujiente y delicado que caracteriza a la empanada gallega.
Trucos para evitar que la masa de empanada gallega se encoja durante la cocción
Para prevenir que la masa de empanada gallega se encoja durante la cocción, es fundamental prestar atención a ciertos detalles en la preparación y el horneado. Uno de los trucos más efectivos es dejar reposar la masa después de amasar y antes de rellenarla, preferiblemente en la nevera durante al menos 30 minutos. Este reposo ayuda a relajar las fibras de gluten, lo que reduce la tendencia a encogerse al hornear. Además, es recomendable estirar la masa con cuidado y sin aplicar demasiada presión, asegurándose de que tenga un grosor uniforme para evitar tensiones que puedan provocar encogimientos durante el horneado.
Otra estrategia clave consiste en prehornear ligeramente la base de la empanada antes de añadir el relleno. Este paso, conocido como “blind baking”, ayuda a que la masa se estabilice y mantenga su forma, disminuyendo la posibilidad de encogerse al contacto con ingredientes húmedos o durante el horneado completo. Además, es importante hornear a una temperatura adecuada, generalmente alrededor de 180-200 °C, evitando temperaturas demasiado altas que puedan hacer que la masa se encoja rápidamente.
Por último, asegúrate de no sobrecargar la empanada con relleno y de sellar bien los bordes. Un exceso de ingredientes o un sellado defectuoso puede generar tensiones internas en la masa, favoreciendo su encogimiento. Con estos trucos, lograrás que tu empanada gallega conserve su forma y textura perfecta tras el horneado.
Cómo conservar y reutilizar la masa de empanada gallega para futuras preparaciones
Para conservar la masa de empanada gallega de manera adecuada, es fundamental envolverla bien en papel film o en un recipiente hermético para evitar que se reseque o se contamine con olores del frigorífico. Si la masa está fresca y sin usar, puede mantenerse en el frigorífico durante un máximo de 2 días. En caso de que desees almacenarla por más tiempo, es recomendable congelarla, ya que esto permite conservarla en perfectas condiciones por hasta 3 meses. Antes de usarla, asegúrate de descongelarla lentamente en la nevera para evitar que pierda su textura.
Reutilizar la masa de empanada gallega es una excelente forma de aprovecharla y reducir desperdicios en la cocina. Para ello, extiéndela sobre una superficie enharinada y ajusta su tamaño según la preparación que desees hacer. Si la masa se ha endurecido ligeramente por el frío, puedes amasarla suavemente para devolverle flexibilidad. Además, si la masa ha estado en el frigorífico, es recomendable dejarla atemperar unos minutos antes de manipularla para facilitar su trabajo y obtener un mejor resultado en la cocción.
Consejos para reutilizar la masa:
– Siempre manipula la masa con las manos limpias y enharinadas para evitar que se pegue y se rompa.
– Si notas que la masa se ha secado en algunos bordes, recórtalos y reutilízalos en la misma preparación.
– Antes de hornear, ajusta la temperatura y el tiempo de cocción si la masa ha sido almacenada previamente, para asegurar un acabado crujiente y dorado.

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