
Receta de Flan de Queso Philadelphia: Fácil, Cremoso y Casero
Contenidos
- 1 Receta de Flan de queso Philadelphia: El postre cremoso que conquistará tu paladar
- 2 Ingredientes para el Flan de queso Philadelphia: La lista exacta para un postre perfecto
- 3 Cómo hacer Flan de queso Philadelphia paso a paso: El secreto de la textura sedosa
- 4 Trucos infalibles para tu Flan de queso Philadelphia: ¡Evita errores comunes!
- 5 Variaciones y acompañamientos del Flan de queso Philadelphia: Personaliza tu postre favorito
Receta de Flan de queso Philadelphia: El postre cremoso que conquistará tu paladar
El flan de queso Philadelphia es una deliciosa fusión entre el clásico flan y el cheesecake, ideal para quienes buscan un postre con una textura cremosa y un sabor equilibrado. Su preparación es más sencilla de lo que parece, y el resultado sorprende por su suavidad y ese toque característico del queso crema. ¿Lo mejor? Puedes prepararlo en casa con ingredientes básicos y conquistar a tus invitados en cualquier ocasión.
Ingredientes para el flan de queso Philadelphia
- 200 g de queso Philadelphia (a temperatura ambiente)
- 4 huevos medianos
- 1 lata de leche condensada (400 g)
- 1 taza de leche entera
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1/2 taza de azúcar para el caramelo
Preparación paso a paso
- Prepara el caramelo: derrite el azúcar en una sartén a fuego medio hasta obtener un color ámbar. Vierte en el molde y reserva.
- Mezcla los ingredientes: en una licuadora, combina el queso Philadelphia, los huevos, la leche condensada, la leche y la vainilla. Procesa hasta lograr una mezcla homogénea.
- Cuela la mezcla para eliminar grumos y viértela sobre el caramelo en el molde.
- Hornea a baño María: coloca el molde en una bandea con agua caliente y cocina a 180°C por 45-50 minutos. Deja enfriar y refrigera 4 horas antes de desmoldar.
Tips para servir y disfrutar
Este flan de queso cremoso destaca por su versatilidad: sírvelo frío, acompañado de frutos rojos o un toque de salsa de chocolate. Para realzar su presentación, decora con hojas de menta o un poco de caramelo líquido. ¡Su textura sedosa y el contraste del caramelo lo convierten en un postre irresistible!
Ingredientes para el Flan de queso Philadelphia: La lista exacta para un postre perfecto
La base cremosa: los imprescindibles
El éxito del Flan de queso Philadelphia radica en su equilibrio entre textura y sabor. Necesitarás 200 g de queso Philadelphia original (a temperatura ambiente), que aportará esa untuosidad característica. Junto a este, destaca la leche condensada (1 lata de 397 g) para dar dulzor y cuerpo, y 4 huevos grandes que actuarán como fijadores, garantizando una consistencia suave sin grumos.
Detalles que marcan la diferencia
- Esencia de vainilla (1 cucharadita): realza los matices del queso.
- Leche evaporada (200 ml): aporta ligereza a la mezcla.
- Azúcar blanco (100 g): exclusivamente para el caramelo líquido de la base.
Opcionales para personalizar
Si buscas un toque único, añade ralladura de limón (½ cucharadita) o sustituye la vainilla por extracto de café. Para dietas sin lactosa, emplea queso Philadelphia sin lactosa y leche condensada vegetal, pero ajusta las cantidades para mantener la textura.
Recuerda: medir con precisión evita fallos en la cocción. ¡Cada ingrediente tiene un rol clave en este postre!
Cómo hacer Flan de queso Philadelphia paso a paso: El secreto de la textura sedosa
Ingredientes clave para una textura perfecta
El flan de queso Philadelphia destaca por su cremosidad, y el secreto está en los ingredientes. Necesitarás: leche condensada (para dulzor y cuerpo), queso Philadelphia (250 g, a temperatura ambiente), huevos frescos (5 unidades), esencia de vainilla y azúcar para el caramelo. La combinación de lácteos y huevos garantiza una mezcla homogénea y sin grumos.
Preparación: mezcla y horneado
- Carameliza el molde: derrite azúcar a fuego medio hasta obtener un líquido ámbar. Cubre el fondo y lados del molde.
- Licúa los ingredientes: mezcla el queso Philadelphia, leche condensada, huevos y vainilla hasta lograr una crema sin grumos. ¡No subestimes este paso! Es clave para la textura sedosa.
- Hornea a baño María: vierte la mezcla en el molde caramelizado y colócalo en una bandea con agua caliente. Hornea a 180°C por 50-60 minutos. El calor indirecto del baño María evita que el flan se cuaje de más.
Enfriado y desmoldado: el toque final
Tras hornear, deja reposar el flan a temperatura ambiente 20 minutos. Luego, refrigéralo mínimo 4 horas (preferiblemente toda la noche). Este paso permite que el flan absorba el caramelo y consiga su firmeza característica. Para desmoldar, pasa un cuchillo por los bordes y voltea con cuidado sobre un plato. ¡La textura brillante y suave será tu recompensa!
Trucos infalibles para tu Flan de queso Philadelphia: ¡Evita errores comunes!
1. Controla la temperatura de los ingredientes
Uno de los errores más comunes es usar ingredientes fríos directamente de la nevera. El queso Philadelphia, los huevos y la leche deben estar a temperatura ambiente para integrarse mejor. Si los mezclas en frío, el flan puede quedar grumoso o con fisuras al hornearse.
2. Presta atención al caramelo y el molde
- Usa un molde de silicona o desmoldable para evitar que el caramelo se pegue.
- No dejes que el caramelo se queme: cocínalo a fuego medio hasta que tenga un tono ámbar claro.
3. Evita el exceso (o falta) de aire en la mezcla
Batir demasiado la preparación incorpora burbujas de aire que causan grietas durante la cocción. Mezcla con movimientos envolventes y usa un colador para eliminar burbujas antes de hornear. Si el flan queda con huecos, es señal de que batiste en exceso.
4. Controla el tiempo y temperatura del horno
- Hornea en baño María a 180°C para una cocción suave y uniforme.
- No abras el horno antes de los 30 minutos: los cambios bruscos de temperatura hacen que el flan se hunda.
Variaciones y acompañamientos del Flan de queso Philadelphia: Personaliza tu postre favorito
Variaciones para darle un giro único a tu Flan de queso Philadelphia
El Flan de queso Philadelphia es versátil: agrega ingredientes extras antes de hornear para crear nuevas texturas y sabores. Por ejemplo, incorpora café espresso o cacao en polvo (2 cucharadas) para una versión con toques amargos. Si prefieres frutas, mezcla frambuesas deshidratadas o rodajas de durazno en la preparación base. Los frutos secos, como nueces picadas o almendras fileteadas, añaden un contraste crujiente.
Acompañamientos que potencian su sabor cremoso
Juega con toppings y salsas para realzar cada bocado. Algunas opciones irresistibles son:
- Coulis de frutos rojos: mezcla fresas o arándanos cocidos con un poco de azúcar.
- Caramelo salado: rompe la dulzura con un toque de sal marina.
- Helado de vainilla: crea un contraste térmico ideal para servirlo tibio.
Ideas para adaptarlo a dietas específicas
Si buscas opciones más ligeras, sustituye la azúcar por edulcorantes aptos para hornear (como eritritol) y usa leche vegetal. Para una versión sin gluten, asegúrate de que todos los ingredientes extra (como cookies trituradas en la base) sean certificados. Incluso puedes agregar proteína en polvo sabor vainilla (1 cucharada) para incrementar su valor nutricional.
Combinalo con bebidas: el toque final
Un buen maridaje eleva la experiencia. Prueba servir el flan con vino oporto para resaltar su cremosidad, o con un té chai para darle un toque especiado. En días calurosos, un café helado con leche de almendra armoniza perfectamente.
