
Receta de Espinacas con Bechamel: Deliciosa y Fácil de Preparar
Receta de Espinacas con Bechamel: Deliciosa y Fácil de Preparar
Las espinacas con bechamel son un plato clásico que ha conquistado paladares en todo el mundo. Esta receta es una combinación perfecta de sabores, donde la suavidad de las espinacas se mezcla con la cremosidad de la bechamel, creando un plato nutritivo y delicioso. Además, es ideal para cualquier ocasión, ya sea como plato principal o como acompañamiento. En este artículo, exploraremos cómo preparar esta receta de manera sencilla, así como algunos consejos y variaciones para que puedas disfrutar al máximo de este plato.
Contenidos
¿Cuál es la mejor manera de consumir espinacas?
Las espinacas son un vegetal increíblemente versátil, y existen múltiples formas de disfrutarlas. La elección del método de preparación dependerá de tus gustos personales y de las recetas que desees elaborar. A continuación, te presentamos algunas de las formas más populares de consumir espinacas:
- Espinacas crudas: Puedes añadirlas a ensaladas, smoothies o como acompañamiento en platos fríos. Las espinacas crudas son ricas en nutrientes y fibra.
- Espinacas cocidas: Cocinarlas al vapor o hervidas es una excelente manera de preservar sus nutrientes, especialmente si se hace de manera rápida.
- Espinacas salteadas: Saltearlas con un poco de aceite de oliva y especias es una forma rápida y sabrosa de prepararlas.
- Espinacas en puré: Son ideales para sopas, salsas o como base para otras recetas.
- Espinacas con bechamel: Esta es una de las formas más populares y deliciosas de disfrutarlas, ya que la salsa bechamel aporta una textura cremosa y un sabor rico.
Ventajas de las espinacas con bechamel
La combinación de espinacas con bechamel ofrece varios beneficios. La bechamel agrega una capa adicional de sabor y textura, lo que hace que el plato sea más atractivo y satisfactorio. Además, esta salsa permite equilibrar el sabor ligeramente amargo de las espinacas, lo que las hace más accesibles para personas que no las disfrutan crudas o cocidas de otra manera.
¿Cuál es la diferencia entre una salsa blanca y una bechamel?
Aunque a menudo se utilizan indistintamente, la salsa blanca y la bechamel son básicamente lo mismo, ya que la bechamel es una de las salsas blancas más conocidas. Sin embargo, existen algunas diferencias sutiles que vale la pena mencionar:
- Salsa blanca: Es un término genérico que se refiere a cualquier salsa de color claro, generalmente hecha con una base de mantequilla y harina, y líquido como leche o caldo. Puede variar en ingredientes adicionales dependiendo de la receta.
- Bechamel: Es una de las salsas madre de la cocina francesa, y se elabora con mantequilla, harina y leche. Es la base de muchas recetas, como lasañas, croquetas y, por supuesto, espinacas con bechamel.
Historia de la bechamel
La bechamel tiene sus raíces en la cocina francesa del siglo XVII, aunque se cree que su origen se remonta a Italia. Fue bautizada en honor a Louis de Béchamel, un financiero y gourmet francés. Con el tiempo, esta salsa se ha convertido en un pilar en muchas cocinas internacionales, y su versatilidad la hace indispensable en platos tanto sencillos como sofisticados.
¿Cuánto tiempo se tienen que hervir las espinacas?
El tiempo de cocción de las espinacas es un tema importante, ya que un cocinado excesivo puede eliminar nutrientes y afectar su textura. El objetivo es cocinarlas lo justo para que pierdan su dureza pero conserven su valor nutricional. Aquí tienes algunas pautas generales:
- Espinacas frescas: Si vas a hervirlas, el tiempo recomendado es entre 3 y 5 minutos. Si prefieres cocinarlas al vapor, bastarán 2-3 minutos.
- Espinacas congeladas: Estas ya vienen pre-cocinadas, por lo que solo necesitan descongelarse y calentarse ligeramente.
- Espinacas en conserva: Están listas para usar y no necesitan cocción adicional.
Consejos para cocinar espinacas
- No las sobre cocines: Las espinacas cocidas en exceso pueden volverse mohosas y perder sabor.
- Añade un chorrito de limón: El ácido del limón ayudará a preservar su color verde intenso y realzar su sabor.
- Escúrrelas bien: Después de cocinarlas, asegúrate de escurrir bien el agua para que no quede exceso de líquido en la preparación final.
¿Cuántas calorías tienen las espinacas con bechamel?
Las espinacas con bechamel son un plato relativamente saludable, aunque la bechamel aporta calorías adicionales. La cantidad de calorías dependerá de los ingredientes y las cantidades utilizadas. Aquí tienes un cálculo aproximado:
- Espinacas cocidas: 1 taza de espinacas cocidas tiene aproximadamente 7 calorías.
- Bechamel: Una porción de bechamel (hecha con mantequilla, harina y leche) puede oscilar entre 100 y 150 calorías, dependiendo de las cantidades.
- Plato completo: Un plato de espinacas con bechamel puede tener alrededor de 200-300 calorías, lo que lo convierte en una opción relativamente ligera.
Variaciones más saludables
Si buscas reducir las calorías, puedes hacer algunas modificaciones:
- Usa menos mantequilla: Puedes sustituirla parcialmente con aceite de oliva.
- Incorpora leche descremada: Esto reducirá la grasa saturada y las calorías.
- Añade especias: El uso de especias como nuez moscada o pimienta puede realzar el sabor sin necesidad de añadir más grasa.
Receta de Espinacas con Bechamel
Ahora que hemos cubierto los aspectos básicos, es hora de sumergirnos en la receta detallada. Esta receta es sencilla y rápida, y está diseñada para que puedas disfrutar de un plato delicioso sin complicaciones.
Ingredientes:
- 500 gramos de espinacas frescas (o 200 gramos de espinacas congeladas)
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 cucharadas de harina
- 400 ml de leche entera o semidescremada
- Sal al gusto
- Pimienta blanca al gusto
- Nuez moscada al gusto (opcional)
- Queso rallado (opcional, para servir)
Instrucciones:
Preparación de las espinacas:
- Limpia las espinacas frescas, retira los tallos duros y lávalas bajo agua fría.
- Coloca las espinacas en una olla con agua hirviendo y un poco de sal durante 3-5 minutos.
- Escúrrelas bien y tritúralas con un tenedor o licuadora si prefieres una textura más suave.
Preparación de la bechamel:
- Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio.
- Añade la harina y mezcla bien, formando una pasta. Cocina durante 1-2 minutos sin que se dore.
- Incorpora la leche poco a poco, revolviendo constantemente para evitar grumos.
- Cocina a fuego lento hasta que la mezcla espese, aproximadamente 5-7 minutos.
- Añade sal, pimienta y nuez moscada al gusto.
Mezcla y sirve:
- Añade las espinacas cocidas a la bechamel y mezcla bien.
- Cocina a fuego lento durante 2-3 minutos más para que los sabores se integren.
- Sirve caliente, espolvoreado con queso rallado si lo deseas.
Consejos para una bechamel perfecta
- Evita los grumos: La clave para una bechamel suave es añadir la leche poco a poco y revolver constantemente.
- No cocines en exceso: La bechamel debe quedar cremosa pero no demasiado espesa.
- Añade sabor: Puedes incorporar un poco de cebolla o ajo picado a la mantequilla antes de añadir la harina para darle más sabor.
Variaciones de la receta
Si quieres darle un toque personalizado a tu plato, aquí tienes algunas ideas:
- Espinacas con bechamel y queso: Añade queso rallado a la bechamel antes de mezclar con las espinacas.
- Espinacas con bechamel y jamón: Incorpora trozos de jamón cocido o serrano a la mezcla.
- Espinacas con bechamel y huevo: Añade huevos duros picados o una yema de huevo batida a la bechamel.
- Espinacas con bechamel y setas: Saltea setas frescas con ajo y añádelas a la bechamel.
Conclusión
Las espinacas con bechamel son un plato que combina lo mejor de la gastronomía tradicional con la facilidad de preparación. Esta receta no solo es deliciosa, sino que también es nutritiva y versátil, lo que la hace ideal para cualquier comida. Ya seas un amante de las verduras o alguien que busca incorporar más nutrientes a su dieta, esta receta es una excelente opción. ¡Así que no dudes en probarla y adaptarla a tus gustos personales!
