Pimientos al ajillo con perejil

“Pimientos al Ajillo con Perejil: Receta Fácil y Rápida”

Pimientos al Ajillo con Perejil: Receta Fácil y Rápida

Los pimientos al ajillo con perejil son uno de those platos más populares y deliciosos de la gastronomía mediterránea. Este plato, que combina el sabor dulce de los pimientos con el aroma intenso del ajo y la frescura del perejil, es ideal para acompañar cualquier comida o como entrante. Además, es una receta muy versátil, ya que se puede preparar de diferentes maneras y adaptar a los gustos personales. En este artículo, exploraremos cómo hacer pimientos al ajillo con perejil de manera rápida y sencilla, así como algunas variaciones y consejos para que salga perfecto.

¿Qué condimentos combinan mejor con los pimientos?

Los pimientos son una hortaliza muy versátil que se puede preparar de infinitas formas, y su sabor se potencia cuando se combina con los condimentos adecuados. A continuación, te presentamos algunos de los condimentos que mejor combinan con los pimientos:

  1. Ajo: El ajo es, sin duda, uno de los compañeros inseparables de los pimientos. Su sabor intenso y aromático realza el dulzor natural de los pimientos, creando un equilibrio perfecto.
  2. Perejil: El perejil fresco aporta una nota fresca y herbácea que complementa a la perfección el sabor de los pimientos y el ajo.
  3. Aceite de oliva: El aceite de oliva es esencial en la cocina mediterránea y es el medio ideal para cocinar los pimientos, ya que les da un toque suave y aromático.
  4. Vinagre balsámico o vinagre de Jerez: Un chorrito de vinagre puede añadir un toque ácido que equilibre los sabores.
  5. Pimienta: La pimienta negra o blanca realza el sabor de los pimientos y aporta un toque picante suave.
  6. Orégano: Este condimento, típico de la cocina mediterránea, aporta un sabor terroso que combina muy bien con los pimientos.
  7. Chili o guindilla: Para aquellos que les guste un poco de picante, el chili o la guindilla son excelentes opciones para darle un toque más intenso al plato.

Estos condimentos son los protagonistas de nuestra receta de pimientos al ajillo con perejil, pero también puedes experimentar con otros, como comino, cilantro o incluso un poco de miel para darle un toque dulce.

Cómo elegir los mejores pimientos

Antes de empezar a cocinar, es importante elegir los pimientos adecuados. Los pimientos pueden ser de diferentes colores: rojos, verdes, amarillos o naranjas. Para esta receta, los pimientos rojos son los más recomendados, ya que tienen un sabor más dulce y una textura más tierna. Sin embargo, también puedes usar pimientos verdes si prefieres un sabor más intenso y ligeramente amargo.

Asegúrate de que los pimientos estén frescos, con la piel brillante y sin magulladuras. Si compras pimientos rojos, elija aquellos que tengan un color intenso y uniforme.

¿Qué comida se le puede echar perejil?

El perejil es una hierba aromática muy versátil que se puede utilizar en una gran variedad de platos. Además de ser un ingrediente clave en los pimientos al ajillo con perejil, el perejil se puede añadir a:

  1. Ensaladas: El perejil fresco picado es un ingrediente clásico en ensaladas como la tabulé o la ensalada caprese.
  2. Salsas y aliños: El perejil es fundamental en salsas como la salsa verde o la chimichurri.
  3. Guisos y estofados: Añade frescura a platos como el guiso de lentejas o el estofado de ternera.
  4. Pescados y mariscos: El perejil combina perfectamente con pescados como el salmón o el lenguado, y con mariscos como las gambas.
  5. Arroz y pastas: Añade un toque fresco a platos como el risotto o los espaguetis al ajillo.
  6. Hamburguesas y carnes: Puedes añadir perejil fresco a las hamburguesas o a las mezclas de carnes para darles más sabor.

El perejil también se puede usar como decoración para platos, ya que su color verde intenso aporta un toque visual atractivo.

Cómo conservar el perejil fresco

Para que el perejil conserve todo su sabor y aroma, es importante conservarlo de manera adecuada. Aquí tienes algunos consejos:

  • En el frigorífico: Coloca el perejil en un vaso con agua, como si fuera un ramo de flores, y guárdalo en el frigorífico. De esta manera, puede durar hasta una semana.
  • Congelado: Puedes picar el perejil fresco y congelarlo en cubiteras con un poco de aceite de oliva. De esta forma, lo tendrás listo para usar en cualquier momento.
  • Seco: El perejil seco también es una buena opción, aunque pierde parte de su aroma. Guárdalo en un frasco hermético en un lugar fresco y seco.

¿Cómo hacer pimiento en la sartén?

Ahora que hemos hablado de los condimentos y del perejil, es hora de pasar a la acción. A continuación, te explicamos paso a paso cómo hacer pimientos al ajillo con perejil de manera rápida y sencilla.

Ingredientes necesarios

Para preparar esta receta, necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 4 pimientos rojos (o verdes, al gusto)
  • 6 dientes de ajo
  • 1 manojo de perejil fresco
  • Aceite de oliva
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra (o blanca) al gusto
  • Un chorrito de vinagre balsámico o Jerez (opcional)
  • Un poco de agua o vino blanco (opcional)

Preparación

  1. Limpieza y corte de los pimientos:

    • Lava los pimientos bajo agua fría para eliminar cualquier impureza.
    • Sécalos con papel de cocina.
    • Corta los pimientos en tiras o en daditos, dependiendo de la textura que prefieras. Si los cortas en tiras, quedarán más jugosos; si los cortas en daditos, se cocinarán más rápido.

  2. Preparación del ajo:

    • Pela los ajos y córtalos en laminas finas. Si te gusta un sabor más intenso, puedes dejarlos en trozos más grandes; si prefieres un sabor más suave, pícalos finamente.
  3. Sofrito del ajo:

    • Calienta una sartén grande a fuego medio con un buen chorro de aceite de oliva.
    • Añade las laminas de ajo y sofríelas hasta que estén doradas, pero sin que se quemen. Es importante que el ajo no se queme, ya que eso daría un sabor amargo al plato.
    • Retira el ajo de la sartén y resérvalo en un plato.
  4. Cocción de los pimientos:

    • En la misma sartén donde sofriste el ajo, añade las tiras o daditos de pimiento.
    • Cocínalos a fuego medio durante unos minutos, hasta que empiecen a ablandar.
    • Añade sal y pimienta al gusto, y mezcla bien.
  5. Incorporación del ajo y perejil:

    • Añade el ajo reservado a la sartén con los pimientos.
    • Mezcla bien para que los sabores se integren.
    • Añade un puñado de perejil fresco picado. Si te gusta, puedes añadir también un chorrito de vinagre o un poco de agua para que los pimientos se cocinen en su propio jugo.
  6. Finalización de la cocción:

    • Cocina durante unos minutos más, hasta que los pimientos estén tiernos pero no demasiado cocidos.
    • Retira del fuego y sirve caliente.

Consejos para una cocción perfecta

  • No tapes la sartén: Es importante que los pimientos se cocinen a fuego abierto para que no se formen vapores y pierdan su textura.
  • No uses demasiado aceite: El aceite de oliva es esencial, pero no abuses, ya que los pimientos ya tienen una gran cantidad de agua y no necesitan mucho aceite adicional.
  • Añade el perejil al final: El perejil fresco es mejor añadirlo al final de la cocción, ya que el calor intenso puede hacer que pierda su aroma y color.

¿Cuánto tiempo hay que asar los pimientos?

Si prefieres asar los pimientos en lugar de cocinarlos en la sartén, aquí tienes algunas pautas para que queden perfectos.

  1. Preparación de los pimientos:

    • Lava los pimientos y sécalos bien.
    • Puedes dejarlos enteros o cortarlos por la mitad y quitarles las semillas.
  2. Asado en el horno:

    • Precalienta el horno a 200°C.
    • Coloca los pimientos en una bandeja de horno y rocíalos con un poco de aceite de oliva.
    • Ásalos durante 25-30 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que la piel esté oscura y arrugada.
    • Retíralos del horno y déjalos enfriar.
    • Una vez fríos, pélalos y córtalos en tiras o daditos.
  3. Asado a la parrilla:

    • Calienta una sartén de hierro o una parrilla a fuego medio-alto.
    • Coloca los pimientos enteros o cortados por la mitad y ásalos durante 5-7 minutos por cada lado, hasta que la piel esté oscura y arrugada.
    • Retíralos y déjalos enfriar antes de pelarlos y cortarlos.

Ventajas del asado

El asado de los pimientos aporta un sabor más intenso y ahumado, que combina perfectamente con el ajo y el perejil. Además, el asado permite eliminar fácilmente la piel de los pimientos, lo que hace que su textura sea más suave.

Cómo acompañar los pimientos al ajillo

Los pimientos al ajillo con perejil son un plato muy versátil que se puede acompañar de diferentes formas. Aquí tienes algunas ideas:

  1. Con pan: Un clásico. Sirve los pimientos con rebanadas de pan fresco para mojar en el jugo.
  2. Con arroz: Los pimientos al ajillo son un acompañamiento perfecto para un arroz blanco o integral.
  3. Con patatas: Puedes añadir patatas cortadas en daditos a la sartén con los pimientos para hacer un plato más completo.
  4. Con huevos: Añade huevos revueltos o pasados por agua a los pimientos para darles un toque proteico.
  5. Con carne o pescado: Los pimientos al ajillo son un acompañamiento ideal para carnes como el pollo o el cerdo, o para pescados como el lenguado o el salmón.

Variaciones de la receta

Si quieres darle un toque personalizado a los pimientos al ajillo con perejil, aquí tienes algunas ideas:

  1. Pimientos al ajillo con queso: Añade queso rallado o en trozos al final de la cocción. El queso feta o el parmesano son excelentes opciones.
  2. Pimientos al ajillo con jamón: Añade taquitos de jamón serrano o ibérico para darle un toque salado.
  3. Pimientos al ajillo con piñones: Los piñones añaden un toque crujiente y sabroso.
  4. Pimientos al ajillo con tomate: Añade un poco de tomate triturado al sofrito para darle un toque ácido.
  5. Pimientos al ajillo con guindilla: Si te gusta el picante, añade una guindilla picada al sofrito.
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Conclusión

Los pimientos al ajillo con perejil son una receta sencilla y deliciosa que puede ser adaptada a cualquier gusto. Con solo unos pocos ingredientes y algunos minutos de cocción, podrás disfrutar de un plato saludable y sabroso. Ya seas un amante de la cocina o un principiante, esta receta es perfecta para cualquier ocasión. ¡Así que no dudes en ponerte manos a la obra y disfrutar de este plato tan especial!