
Receta de Croquetas de ternera guisada: crujientes y cremosas paso a paso
Contenidos
- 1 ¿Por qué preparar croquetas de ternera guisada como aperitivo?
- 2 Ingredientes imprescindibles para la receta de croquetas de ternera guisada
- 3 Utensilios recomendados para unas croquetas de carne perfectas
- 4 Cómo guisar la ternera para croquetas jugosas y llenas de sabor
- 5 Paso a paso: Receta de croquetas de ternera guisada tradicionales
- 6 Errores comunes al hacer croquetas de ternera y cómo solucionarlos
- 7 Consejos para conseguir croquetas crujientes por fuera y cremosas por dentro
- 8 Variaciones: Croquetas de ternera con queso, setas u otras carnes
- 9 Preguntas frecuentes sobre la receta de croquetas de ternera guisada
- 9.1 ¿Qué tipo de carne es mejor para la receta de Croquetas de ternera guisada?
- 9.2 ¿Cuáles son los ingredientes imprescindibles para unas croquetas de ternera guisada?
- 9.3 ¿Cómo se consigue una bechamel cremosa y sin grumos?
- 9.4 ¿Se pueden congelar las croquetas de ternera guisada?
- 9.5 ¿Cómo evitar que las croquetas se abran al freírlas?
- 9.6 ¿Puedo hacer la receta de Croquetas de ternera guisada sin lactosa o sin gluten?
- 9.7 ¿Qué acompañamientos van bien con las croquetas de ternera guisada?
- 9.8 ¿Cuánto tiempo se pueden conservar las croquetas de ternera guisada en la nevera?
- 10 Cómo conservar y recalentar croquetas de ternera sin perder textura
- 10.1 ¿Cuál es la mejor forma de guardar croquetas de ternera guisada ya fritas?
- 10.2 ¿Se pueden congelar las croquetas de ternera antes de freír?
- 10.3 ¿Cómo recalentar croquetas de ternera sin que se ablanden?
- 10.4 Errores comunes al conservar y recalentar croquetas
- 10.5 Trucos para mantener la textura perfecta
¿Por qué preparar croquetas de ternera guisada como aperitivo?
Preparar croquetas de ternera guisada como aperitivo es una excelente forma de sorprender a tus invitados con un bocado tradicional, pero con un toque de sofisticación. Esta receta de Croquetas de ternera guisada destaca por su sabor intenso y su textura cremosa, convirtiéndose en la opción perfecta para cualquier reunión o tapeo.
Las croquetas de carne guisada aprovechan la jugosidad y el aroma de un guiso casero, logrando un relleno sabroso y diferente al de las clásicas croquetas de jamón o pollo. Su interior suave, envuelto en un rebozado crujiente, crea un contraste irresistible que gusta a todos los paladares.
Además, son ideales como aperitivo porque se pueden preparar con antelación y congelar, lo que facilita la organización de cualquier evento. Solo tienes que freírlas justo antes de servirlas, asegurando siempre un resultado fresco y apetitoso.
Otra ventaja de la receta de Croquetas de ternera guisada es que permite aprovechar restos de guiso, evitando el desperdicio y transformando la carne en una tapa gourmet. Así, puedes disfrutar de la esencia de un estofado tradicional en un formato práctico y elegante.
- Aportan variedad y originalidad a tus menús de aperitivos y tapas.
- Son perfectas para compartir en celebraciones y reuniones informales.
- Su sabor profundo y textura cremosa las hace irresistibles para adultos y niños.
Ingredientes imprescindibles para la receta de croquetas de ternera guisada
Para conseguir unas croquetas de ternera guisada realmente crujientes por fuera y cremosas por dentro, es fundamental seleccionar ingredientes de calidad y en las cantidades adecuadas. A continuación, te detallamos los componentes esenciales para preparar esta deliciosa receta de aperitivo tradicional.
Ingredientes principales
- Carne de ternera guisada: 250 g (aprovecha restos de estofado o guiso de ternera para más sabor)
- Cebolla: 1 pequeña (aprox. 70 g)
- Leche entera: 500 ml
- Harina de trigo: 60 g
- Mantequilla: 50 g
- Aceite de oliva virgen extra: 2 cucharadas
- Nuez moscada: una pizca
- Sal y pimienta negra: al gusto
Para el rebozado
- Huevos: 2 unidades
- Pan rallado: cantidad suficiente para empanar
- Aceite de oliva suave: para freír
Estos ingredientes garantizan el equilibrio perfecto entre el sabor intenso de la ternera guisada y la textura cremosa de la bechamel. Si buscas un toque extra de jugosidad y aroma en tu receta de Croquetas de ternera guisada, puedes añadir un poco del caldo del guiso a la mezcla.
Utensilios recomendados para unas croquetas de carne perfectas
Lograr unas croquetas de carne con textura cremosa y rebozado crujiente depende tanto de la técnica como de los utensilios que utilices. A continuación, te mostramos cuáles son los utensilios imprescindibles para preparar la Receta de Croquetas de ternera guisada y obtener resultados profesionales en casa.
- Cazuela antiadherente: Fundamental para preparar la bechamel y el relleno de la croqueta sin que se pegue. El antiadherente facilita mezclar la salsa y evitar grumos.
- Espátula de silicona: Ideal para remover la masa y raspar bien los bordes, asegurando una cocción homogénea y evitando que la mezcla se queme.
- Bandeja amplia o fuente: Necesaria para extender la masa de las croquetas de ternera guisada y dejarla enfriar uniformemente antes de formar las piezas.
- Cuchillo afilado o cuchara para porcionar: Permite dividir la masa en partes iguales y conseguir croquetas de tamaño uniforme, lo que garantiza una cocción pareja.
- Bol grande: Útil para batir los huevos del rebozado y para pasar las croquetas por pan rallado de forma cómoda y limpia.
- Sartén profunda o freidora: Asegura una fritura perfecta y homogénea, permitiendo que las croquetas queden doradas y crujientes por fuera sin absorber exceso de aceite.
- Espumadera: Facilita sacar las croquetas del aceite sin romperlas y elimina el exceso de grasa tras la fritura.
- Papel absorbente: Imprescindible para escurrir las croquetas recién hechas y mantener el rebozado seco y crujiente.
Con estos utensilios tendrás el equipo perfecto para seguir paso a paso la Receta de Croquetas de ternera guisada y lograr un aperitivo irresistible, digno de las mejores tapas caseras.
Cómo guisar la ternera para croquetas jugosas y llenas de sabor
El éxito de una auténtica Receta de Croquetas de ternera guisada comienza con un guiso de carne tierno, sabroso y aromático. Preparar correctamente la ternera garantiza croquetas cremosas por dentro y llenas de matices. Aquí te explicamos cómo hacerlo paso a paso, desde la selección de ingredientes hasta los tiempos de cocción óptimos.
Ingredientes para guisar la ternera
- 500 g de carne de ternera (aguja, morcillo o jarrete, cortada en trozos pequeños)
- 1 cebolla grande
- 1 zanahoria
- 1 diente de ajo
- 1 hoja de laurel
- 100 ml de vino tinto
- 500 ml de caldo de carne o agua
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra al gusto
Paso a paso para un guiso de ternera perfecto
1. Sellar la carne
Calienta el aceite de oliva en una cazuela amplia. Añade la ternera salpimentada y dóralas a fuego fuerte por todos los lados. Este paso sella los jugos y potencia el sabor, clave en la Receta de Croquetas de ternera guisada.
2. Sofreír las verduras
Agrega la cebolla, la zanahoria y el ajo picados. Cocina a fuego medio hasta que estén blandos y ligeramente dorados. Remueve para evitar que se quemen y aporten amargor.
3. Desglasar con vino tinto
Vierte el vino tinto y sube el fuego para evaporar el alcohol, raspando el fondo de la cazuela para incorporar todos los sabores caramelizados.
4. Cocinar a fuego lento
Añade el laurel y cubre con el caldo caliente. Tapa y deja cocinar a fuego suave durante 60-90 minutos, hasta que la carne esté muy tierna y se deshaga fácilmente con un tenedor. Remueve de vez en cuando y comprueba que no falte líquido.
Retira la hoja de laurel. Desmenuza la ternera con dos tenedores o pica muy fina, asegurando una textura suave y homogénea en la masa de croquetas.
Consejos para un guiso jugoso y lleno de sabor
- Utiliza cortes con algo de colágeno (morcillo, jarrete) para mayor jugosidad.
- No tengas prisa: la cocción lenta es esencial para ablandar la carne y concentrar sabores.
- El fondo del guiso (cebolla, zanahoria, vino) aporta aroma y profundidad, no lo omitas.
- Rectifica de sal al final, ya que el líquido se reduce y potencia el sabor.
- Si quieres un sabor más intenso, deja reposar el guiso varias horas antes de usarlo para la masa de croquetas.
Paso a paso: Receta de croquetas de ternera guisada tradicionales
1. Preparar la carne de ternera guisada
Desmenuza bien la carne de ternera guisada que te haya sobrado o que hayas preparado específicamente para esta receta. Puedes utilizar carne de estofado, carrillera o morcillo, procurando eliminar nervios y grasa. Pica la carne en trozos muy pequeños o desmenúzala con ayuda de dos tenedores para que la textura de las croquetas sea suave y cremosa.
2. Elaborar la bechamel cremosa
En una sartén grande, derrite 50 g de mantequilla y añade 50 g de harina de trigo. Remueve durante 2-3 minutos a fuego medio para cocinar la harina sin que tome color. Incorpora poco a poco 500 ml de leche entera caliente, removiendo sin parar con varillas para evitar grumos. Cocina la bechamel a fuego bajo hasta que espese y se despegue de las paredes (unos 10-12 minutos).
3. Integrar la carne y sazonar
Añade la carne de ternera guisada bien picada a la bechamel. Mezcla hasta que quede homogéneo. Rectifica de sal, añade pimienta negra y una pizca de nuez moscada. Cocina 2-3 minutos más, removiendo constantemente. La masa debe quedar espesa pero cremosa.
4. Reposo de la masa
Vierte la mezcla en una bandeja y cubre con film transparente en contacto para evitar que se forme costra. Deja enfriar a temperatura ambiente y después refrigera al menos 4 horas, idealmente toda la noche. Así la masa tomará cuerpo y será fácil de manejar.
5. Formar y empanar las croquetas
Con las manos ligeramente enharinadas o usando dos cucharas, forma pequeñas porciones de masa del tamaño deseado. Pásalas por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado, asegurando un empanado uniforme y compacto.
6. Freír las croquetas
Calienta abundante aceite de oliva suave a 180 °C. Fríe las croquetas en tandas pequeñas para que no baje la temperatura del aceite. Dóralas por todos lados hasta que estén crujientes y doradas (1-2 minutos por tanda). Escurre sobre papel absorbente antes de servir.
- Consejo: No sobrecargues la sartén al freír para evitar que las croquetas se abran.
- Truco: Puedes congelar las croquetas empanadas antes de freír y cocinarlas directamente desde el congelador.
Errores comunes al hacer croquetas de ternera y cómo solucionarlos
- Masa demasiado líquida o blanda: Uno de los fallos más habituales al preparar la Receta de Croquetas de ternera guisada es no cocer la bechamel el tiempo suficiente. Si la mezcla queda muy blanda, puede deberse a un exceso de leche o a falta de cocción. Solución: cocina la masa a fuego medio removiendo constantemente hasta que se despegue fácilmente de las paredes del cazo. Añade un poco más de harina si es necesario.
- Croquetas que se abren al freír: Esto suele ocurrir si la masa no está bien fría o si el rebozado es insuficiente. Es esencial dejar reposar la masa en la nevera al menos 4 horas, preferiblemente toda la noche. Para un rebozado perfecto, pásalas primero por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado, cubriendo bien toda la superficie.
- Textura poco cremosa: Una croqueta de ternera guisada debe ser cremosa por dentro. Si la bechamel está demasiado espesa, la proporción de harina es excesiva. Ajusta usando 80 g de harina por litro de leche y guiso, y mezcla bien con la carne desmenuzada para lograr la textura deseada.
- Sabor poco intenso: Si la croqueta resulta insípida, puede deberse a poca cantidad de carne guisada o a falta de sal y especias. Utiliza siempre carne de ternera guisada bien condimentada y ajusta el punto de sal al final de la cocción de la masa.
- Rebozado que se despega: El fallo suele estar en el exceso de humedad de la masa o en no dejar que repose tras formar las croquetas. Una vez rebozadas, déjalas reposar 15 minutos en la nevera antes de freír. Así el empanado se adhiere mejor y resulta más crujiente.
- Freír a temperatura incorrecta: Si el aceite está frío, las croquetas absorberán grasa y quedarán aceitosas. Si está demasiado caliente, se dorarán por fuera y quedarán frías por dentro. La temperatura ideal es 180 °C. Fríe en tandas pequeñas para mantener el calor y obtener una costra dorada y crujiente.
Evitar estos errores te ayudará a conseguir unas croquetas de ternera guisada irresistibles: cremosas, sabrosas y con un rebozado perfecto, ideales para sorprender en cualquier aperitivo o tapeo.
Consejos para conseguir croquetas crujientes por fuera y cremosas por dentro
Lograr el equilibrio perfecto entre una cobertura dorada y un interior suave es clave en cualquier Receta de Croquetas de ternera guisada. Aquí tienes recomendaciones prácticas para que tus croquetas resulten irresistibles tanto en textura como en sabor.
- Enfría bien la masa antes de formar las croquetas. Tras preparar la bechamel y añadir la ternera guisada desmenuzada, deja enfriar la mezcla al menos 4 horas en la nevera. Una masa fría se moldea mejor y evita que se abran al freír.
- Utiliza doble empanado para un rebozado extra crujiente. Pasa las porciones de masa primero por harina, luego por huevo batido y, por último, por pan rallado. Si buscas un acabado más profesional, repite el paso de huevo y pan rallado.
- Elige un pan rallado grueso o panko. Para potenciar el crujido exterior, opta por pan rallado tipo casero o panko japonés, que aportan mayor textura que el pan rallado fino tradicional.
- Fríe en abundante aceite caliente. El aceite debe estar entre 175 y 180°C. Así se sella rápidamente el rebozado, evitando que las croquetas absorban grasa y manteniendo el interior cremoso.
- No frías muchas croquetas a la vez. Añadir demasiadas enfría el aceite y favorece que se abran. Fríe en tandas pequeñas para asegurar una cocción uniforme y dorado homogéneo.
- No manipules en exceso durante la fritura. Deja que se doren por un lado antes de girarlas suavemente con una espumadera. Así evitas que el rebozado se desprenda.
- Escurre sobre papel absorbente. Al sacar las croquetas del aceite, colócalas sobre papel de cocina para eliminar el exceso de grasa y conservar la textura crujiente.
- Para un interior más cremoso, no escatimes en leche y mantequilla. Una bechamel bien trabajada, con la proporción justa de lácteos y harina, es esencial para que la Receta de Croquetas de ternera guisada tenga un relleno suave y untuoso.
Sigue estos consejos y tus croquetas de carne guisada tendrán ese contraste ideal: crujientes al morder y cremosas por dentro, como en las mejores tapas de bar.
Variaciones: Croquetas de ternera con queso, setas u otras carnes
Las variaciones de la Receta de Croquetas de ternera guisada permiten personalizar este clásico de los aperitivos y tapas según tus gustos o ingredientes disponibles. Añadir queso, setas u otras carnes es una excelente forma de enriquecer el sabor y la textura de tus croquetas caseras.
- Croquetas de ternera y queso: Incorpora 80-100 g de queso rallado (emmental, manchego o parmesano) a la bechamel junto con la carne guisada. El queso aporta cremosidad extra y un sabor más intenso.
- Croquetas de ternera y setas: Saltea 100 g de setas picadas (champiñones, boletus o portobello) hasta que pierdan el agua y agrégalas a la mezcla de carne y bechamel. Las setas suman jugosidad y un toque umami.
- Croquetas mixtas de carnes: Mezcla la ternera guisada con restos de pollo asado, jamón serrano o incluso cerdo desmenuzado, manteniendo la proporción de 200 g de carne total por cada 500 ml de bechamel. Esta opción es ideal para aprovechar sobras y crear un relleno más sabroso.
Estas alternativas mantienen la esencia de la Receta de Croquetas de ternera guisada y aportan matices diferentes en cada bocado. Recuerda ajustar la cantidad de sal y especias según los ingredientes añadidos para lograr el equilibrio perfecto.
Preguntas frecuentes sobre la receta de croquetas de ternera guisada
¿Qué tipo de carne es mejor para la receta de Croquetas de ternera guisada?
La carne ideal es la ternera para guisar, como la aguja, morcillo o jarrete. Estas piezas aportan jugosidad y sabor tras una cocción lenta. Es fundamental desmenuzarla bien tras el guiso para lograr una textura cremosa en el relleno.
¿Cuáles son los ingredientes imprescindibles para unas croquetas de ternera guisada?
- 250 g de ternera guisada (desmenuzada)
- 60 g de mantequilla
- 60 g de harina de trigo
- 500 ml de leche entera
- 1 cebolla pequeña (opcional)
- Sal, pimienta y nuez moscada al gusto
- Para el empanado: harina, huevo batido y pan rallado
- Aceite de oliva suave para freír
¿Cómo se consigue una bechamel cremosa y sin grumos?
La clave está en cocinar bien la harina con la mantequilla antes de añadir la leche caliente poco a poco, removiendo constantemente. La mezcla debe cocer a fuego medio hasta que espese y quede homogénea, evitando que se formen grumos.
¿Se pueden congelar las croquetas de ternera guisada?
Sí, puedes congelarlas tras empanarlas y antes de freír. Colócalas separadas en una bandeja hasta que estén firmes, luego guárdalas en bolsas herméticas. Fríelas directamente congeladas, sin descongelar, para mantener su textura crujiente.
¿Cómo evitar que las croquetas se abran al freírlas?
- Asegúrate de que la masa esté bien fría antes de formar y empanar las croquetas.
- El empanado debe ser doble: pasa cada croqueta por harina, huevo y pan rallado, y repite huevo y pan rallado si buscas mayor protección.
- El aceite debe estar bien caliente (175-180°C) para sellar rápidamente el exterior.
¿Puedo hacer la receta de Croquetas de ternera guisada sin lactosa o sin gluten?
Sí, utiliza leche sin lactosa o una bebida vegetal neutra para la bechamel. Para una versión sin gluten, sustituye la harina y el pan rallado por alternativas aptas para celíacos, como harina de maíz o pan rallado sin gluten.
¿Qué acompañamientos van bien con las croquetas de ternera guisada?
Las croquetas son un excelente aperitivo o tapa, pero también puedes servirlas con ensalada fresca, pimientos asados, salsas suaves o una mayonesa casera para potenciar su sabor.
¿Cuánto tiempo se pueden conservar las croquetas de ternera guisada en la nevera?
Una vez hechas, puedes conservarlas 2-3 días en un recipiente hermético en la nevera. Si están empanadas pero sin freír, aguantarán bien hasta 24 horas antes de cocinarlas.
Cómo conservar y recalentar croquetas de ternera sin perder textura
Conservar correctamente las croquetas de ternera guisada es clave para mantener su exterior crujiente y el interior cremoso, tal como en la Receta de Croquetas de ternera guisada original. Un almacenamiento adecuado y el método de recalentado correcto evitan que se humedezcan o pierdan sabor, permitiéndote disfrutar de este aperitivo como recién hecho.
¿Cuál es la mejor forma de guardar croquetas de ternera guisada ya fritas?
Coloca las croquetas frías en un recipiente hermético, separando las capas con papel de cocina para absorber la humedad. Guarda en la nevera hasta 48 horas. Si deseas conservarlas más tiempo, congélalas sobre una bandeja y luego pásalas a una bolsa de congelación, separando siempre por capas.
¿Se pueden congelar las croquetas de ternera antes de freír?
Sí, es lo ideal para preservar la textura. Coloca las croquetas formadas y empanadas sobre una bandeja, sin que se toquen. Congela durante 2-3 horas y luego guárdalas en bolsas herméticas. Así evitarás que se peguen y mantendrán su forma perfecta al freír.
¿Cómo recalentar croquetas de ternera sin que se ablanden?
- En horno o airfryer: Precalienta a 180°C y coloca las croquetas separadas durante 8-10 minutos. Gíralas a mitad de tiempo para un dorado uniforme.
- En sartén: Usa fuego medio-bajo y poca cantidad de aceite. Calienta por todos los lados hasta que estén crujientes, unos 3-4 minutos.
- Evita el microondas: Tiende a ablandar el rebozado y perderás la textura característica de la Receta de Croquetas de ternera guisada.
Errores comunes al conservar y recalentar croquetas
- Guardar las croquetas calientes: provoca condensación y ablanda el rebozado.
- No separar las croquetas: pueden pegarse y romperse al descongelar.
- Recalentar con exceso de aceite: absorben grasa y pierden ligereza.
- Usar microondas: la textura se vuelve gomosa y pierden el contraste crujiente-cremoso.
Trucos para mantener la textura perfecta
- Saca las croquetas del congelador 5 minutos antes de freír para evitar cambios bruscos de temperatura.
- Si las recalientas en horno, pulveriza ligeramente con aceite en spray para potenciar el crujiente.
- Utiliza papel absorbente tras el recalentado para eliminar el exceso de grasa.
Siguiendo estos consejos, podrás disfrutar de tus croquetas de ternera guisada siempre crujientes y con su cremosidad intacta, listas para servir como aperitivo o tapa en cualquier ocasión.

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