Crema de tomate con ajo y perejil

Receta casera de crema de tomate con ajo y perejil: fácil y deliciosa en 30 minutos ¡Para chuparse los dedos!

Receta casera de crema de tomate con ajo y perejil: fácil y deliciosa en 30 minutos ¡Para chuparse los dedos!

La crema de tomate es uno de esos platos que nunca pasan de moda. Fácil de preparar, delicioso al paladar y versátil para acompañar todo tipo de comidas, esta receta casera se ha convertido en un clásico en muchas cocinas. En este artículo, exploraremos cómo preparar una crema de tomate con ajo y perejil que seguro será un éxito en tu mesa. Además, descubriremos algunos secretos para que quede espesa, los condimentos ideales y hasta un uso inesperado del tomate para el cuidado de la piel.


¿Qué se le echa a la crema de tomate?

La base de una buena crema de tomate es, sin duda, el tomate. Pero ¿qué más se le puede añadir para darle ese toque especial? A continuación, te presentamos los ingredientes esenciales que debes tener a mano:

  • Tomates frescos y maduros: Son la base principal. Puedes usar tomates perita o tomates de ensalada, pero los peritas suelen ser más jugosos y dulces.
  • Ajo: Un par de dientes de ajo picados finamente darán un sabor intenso y aromático.
  • Perejil fresco: Una ramita de perejil picada añadirá frescura y color a la crema.
  • Aceite de oliva: Para sofreír el ajo y el tomate, lo que potenciará sus sabores.
  • Sal y pimienta: Para sazonar al gusto.
  • Azúcar morena: Un poco de azúcar para equilibrar la acidez del tomate.
  • Leche o nata: Para darle una textura cremosa y suave.
  • Agua o caldo: Para ajustar la consistencia.
  • Especias al gusto: Orégano, albahaca o pimentón, dependiendo de tu preferencia.

Si eres amante de los toques personales, también puedes añadir:

  • Cebolla: Picada finamente y sofrita con el ajo para añadir dulzor.
  • Pimiento rojo: Troceado y cocido con el tomate para darle un toque dulce y colorido.
  • Chorizo o jamón: Para una versión más contundente y sabrosa.

¿Cómo hacer para que la salsa de tomate quede espesa?

Una de las preguntas más frecuentes al preparar salsa de tomate es cómo lograr que quede espesa y no líquida. Aquí tienes algunos trucos infalibles:

1. Cocinar a fuego lento

  • El secreto está en cocinar la salsa a fuego lento durante un tiempo prudencial. Esto permitirá que el tomate suelte sus jugos y se concentre, logrando una textura espesa natural.

2. Añadir un poco de harina o maicena

  • Mezcla una cucharadita de harina con un poco de agua fría y añádela a la salsa. Esto actuará como espesante natural.

3. Incorporar miga de pan

  • La miga de pan, especialmente si es de pan del día anterior, absorberá el exceso de líquido y dará cuerpo a la salsa.

4. No añadir demasiada agua

  • Si usas tomates frescos, es probable que no necesites añadir mucha agua. Si usas tomate triturado, asegúrate de que no esté muy líquido.

5. Dejar reposar

  • Después de cocinar, deja reposar la salsa unos minutos. Esto permitirá que los sabores se mezclen y la textura se espese un poco más.


¿Qué condimentos se le ponen a la salsa de tomate?

Los condimentos son clave para realzar el sabor de la salsa de tomate. Aunque la receta básica es sencilla, añadir especias puede darle un toque único. Aquí tienes algunas opciones:

Opciones clásicas:

  • Orégano: Un clásico en las salsas de tomate, especialmente si vas a acompañar pasta o pizza.
  • Albahaca: Fresca o seca, añade un aroma a hierbas frescas.
  • Pimienta negra: Molida en el momento para potenciar su sabor.
  • Pimentón: Un toque ahumado que combina perfectamente con el tomate.

Opciones más atrevidas:

  • Chili en polvo o picante: Para darle un toque picante.
  • Cúrcuma: Añade un color amarillento y un sabor cálido.
  • Clavo de olor: Una pizca para dar profundidad al sabor.
  • Jengibre: Rallado finamente, para un toque exótico.

Recuerda que los condimentos deben añadirse al gusto. La clave está en probar y ajustar mientras se cocina.


¿Cómo usar el tomate para las manchas en la cara?

El tomate no solo es delicioso, sino que también tiene propiedades beneficiosas para la piel. Sus vitaminas A y C, junto con su alto contenido en antioxidantes, lo convierten en un ingrediente ideal para el cuidado facial. Aquí tienes cómo usarlo para reducir las manchas en la cara:

1. Máscara facial de tomate y miel

  • Mezcla un tomate maduro (sin piel) con una cucharada de miel.
  • Aplica la mezcla sobre las manchas y deja actuar durante 15 minutos.
  • Enjuaga con agua tibia. Este tratamiento ayuda a clarificar la piel y reducir las imperfecciones.

2. Exfoliante natural

  • Mezcla el tomate con un poco de azúcar morena y aplícalo con suaves movimientos circulares.
  • La vitamina C del tomate ayudará a iluminar la piel, mientras que la azúcar actuará como exfoliante natural.
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3. Tónico de tomate

  • Coloca rodajas de tomate en las áreas con manchas y deja actuar durante 10 minutos.
  • El ácido natural del tomate ayudará a aclarar las manchas oscuras.

Conclusión

La crema de tomate con ajo y perejil es una receta sencilla pero llena de sabor que puede acompañar desde pastas hasta carnes o verduras. Con los trucos que hemos compartido, podrás lograr una textura espesa y rica, y con los condimentos adecuados, darle un toque personal. Además, no olvides aprovechar las propiedades del tomate para cuidar tu piel. ¡Así que anímate a cocinar y disfrutar de esta delicia en tan solo 30 minutos!